miércoles 24 de junio de 2009

El silencio es mas perturbador que el sonido

No se acierta a adivinar de que se trata. De si es alguien o algo lo que se acerca. Las catástrofes mas violentas no envían mensajeros en el viento. Sus ecos solo al final se elevan funestos cuando ha pasado el siniestro: provienen de los lamentos dolientes de las viudas y los huerfanos.
Pero el silencio se hace sentir de alguna manera cambiando la atmósfera, tiñendola con una extraña inquietud. El cielo podría tornarse rojo, el viento sonar entre los arboles como gritos espantosos, el sol ocultarse tras un velo negro pero ninguno lo hace.
Nos aqueja y nos separa porque no sabemos que hacer con el. Podemos esperarlo todo, una caricia o una cuchillada. El silencio no siente y no se hace responsable de lo que pueda ocurrir. Tal vez por eso muchos hombres callen refugiandose en sus murallas, pero no nosotros!
Aunque se tratara de erradicar el silencio persiguiéndole con antorchas durante la noche para exiliarlo del mundo, no podríamos sacarle ni de nuestro cuerpo. Esta ahí, en ese rinconcillo oculto y sin luz bajo la cama, detrás del estantero y hasta en la nuca, adherido como una película prendida pero volátil que al asomo de calma vuelve a reposar sobre el universo.

Los amigos mejores

Hoy escuche en La Transversal el mensaje de un joven que habia descubierto el programa recientemente y estaba emocionado porque su mejor amigo tambien lo descubrio el mismo dia. El alegaba que lo habia hecho porque "por eso es mi mejor amigo". Reflexione sobre eso mientras me ponia a pensar en mis propios amigos y en las cosas que tenemos en comun. Entre mis amigos y yo hay diferencias y tal vez sean esas diferencias las que nos gustan o bien las cosas que compartimos y de las que hablamos con desenfado. De cualquier modo hoy quiero agradecer en estas palabras escasas de genio y de arte, a mis amigos, los mejores:

Los amigos mejores son los que te leen como un mapa y no temen decirte a la cara lo mucho que te quieren, tantas veces como sean necesarias para arrancarte la tristeza. Esos, son los que algunas veces tambien hacen lo mismo que tu al mismo tiempo, en el reflejo fiel de un espejo. Esos que han contado historias como la tuya y que se hacen las mismas preguntas a solas. Amigos que intuyen lo que estas a punto de decir o que incluso terminan tus frases a base de estar hombro a hombro.

Amistades pristinas y solidas, amistades tan reconfortantes y reconciliadoras, amistades verdaderas de gente real y presente, encantadoras por cualquier cosa. Amistades que son un referente de mi mismo tanto como mis brazos y mis piernas.
Esa fortuna de encontrar alguien en quien puedas apoyar la cabeza para llorar y para reir es el goce de escucharle y de estar en su presencia. Que alegria encontrarle cerca!

Amigos, amigos, amigos que lo sean siempre y que no se confundan con la gente cortes por hipocrita o con la gente amable por interesada. Amistades resistentes y brillantes que no cuestan poco y que demandan excavar profundo en el interior de un alma transparente como el cristal. Solo por ellas el vivir adquiere belleza y color.

jueves 4 de junio de 2009

Debe haber alguien

Debe haber alguien por ahí que lo vea todo
aun en las oscuridades, en la inconsciencia;
que lo escuche todo con avidez
en ese silencio inconfesable, secreto;
que lo sepa todo de ti y de mí en este momento
sin que las sentencias se hayan cumplido.

Debe haber alguien por ahí que lo sienta todo
tan indiferente a ello que algunas veces desee no poder sentir,
que sea capaz de influir en todo para bien y para mal
en acontecimientos que surgen de improviso y por azar,
que le dé forma a esta bruma gris y espesa que llamamos historia
de la que salimos un día para volver a perdernos en ella.